Entre otros beneficios frecuentes, previene los trastornos de la atención y algunos tipos de dislexia, ayuda a controlar la impulsividad, favorece la adquisición y el desarrollo de los procesos de lectura y escritura.
Incluso varios artículos sostienen que quienes juegan al ajedrez en los primeros años de Primaria reducen su aversión al riesgo y se vuelven más inteligentes.
Como ocurre con cualquier otro deporte, se ejercita la disciplina y está probado que su práctica habitual está relacionada con varias características positivas: mejora la concentración, la agilidad mental, la visión espacial, el pensamiento lógico y el pensamiento en abstracto, la capacidad de analizar, calcular, sintetizar y decidir, la atención, la paciencia, la intuición, la creatividad…
Potencia la resolución de problemas, ayuda a prever, planificar y tomar decisiones con información incompleta. También favorece las habilidades sociales, la aceptación de las consecuencias de los propios actos, la honestidad, la tolerancia ante los que piensan o actúan de forma distinta, el pensamiento crítico, la humildad…
Hay que saber ganar y saber perder. Es una actividad de bajo coste que favorece la integración. No hay ventajas para niñas o niños y, por tanto, sirve para educar en la igualdad. Es más, en particular, a los niños y niñas con TDAH les convienen actividades que requieran concentración y cierto grado de esfuerzo intelectual, por lo que se les recomienda habitualmente música, deporte, yoga o ajedrez.
Estos niños y niñas también suelen mostrar déficit en atención, planificación, agilidad mental y visión espacial, que son algunos de los puntos fuertes del juego–ciencia.
https://xn--colegio-hispano-ingls-u5b.es/es/newss/215-enero-2022/4011-19-01-actividad-extraescolar-de-ajedrez-indagando-en-el-juego#sigProGalleriadf70d78d40