Lo primero es la práctica de un deporte con todos los beneficios físicos que esto supone en el desarrollo del niño. Sin embargo a esto, hay que añadirles otras cuestiones, como la adhesión a una filosofía de vida o código de conducta, la codificación de métodos efectivos probados desde hace miles de años, la protección personal, disciplina mental, perseverancia, forja del carácter, respeto y autoconfianza.
Aunque en las artes marciales se utilizan las patadas, golpes, bloqueos, son disciplinas de autodefensa y ataque, no lo olvides, a los niños se les enseña por encima de todo respeto. Aunque durante la clase sueltan mucha adrenalina, se les enseñan que fuera de esta no se ponen en práctica los conocimientos, excepto en caso de necesidad o como medio de defensa.
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